La sede del Parlamento Europeo, en Bruselas, ha sido el escenario elegido para conmemorar este martes, 5 de mayo, el V Centenario de la Escuela de Salamanca, movimiento intelectual, nacido en el S.XVI, en el seno de la Universidad de Salamanca. En el marco de su compromiso con la promoción de la cultura y la educación, Unicaja ha participado en la celebración de este aniversario, que busca reforzar la proyección internacional de la Escuela como uno de los principales hitos que marcaron la historia del pensamiento occidental y referente del conocimiento jurídico, económico y político europeo.
Para recordar el legado de esta corriente cultural, la sala presidencial de la institución comunitaria ha acogido una sesión extraordinaria, organizada por Alumni-USAL, Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la universidad salmantina, y la Cátedra de Innovación Empresarial Escuela de Salamanca, que ha reunido a representantes institucionales y académicos, en torno a esta iniciativa ciudadana y universitaria de dimensión internacional.
Por parte de Unicaja, ha estado presente, la directora de Grupos de Interés y Protocolo Centro y Norte de la entidad, María Ramos, quien, además, ha intervenido en una mesa redonda, acompañada del director general del Servicio Jurídico de la Comisión Europea, Alberto de Gregorio, y la decana de la Facultad de Derecho de la USAL, María Ángeles Guervós.
El respaldo de la entidad financiera responde a su firme apuesta por contribuir a la promoción de actividades académicas y culturales en su ámbito de actuación y al fortalecimiento del tejido profesional e institucional. También se enmarca en la estable colaboración que mantiene desde hace tiempo con la Universidad de Salamanca, con quien impulsa, desde 2023, la Cátedra de Innovación Empresarial Escuela de Salamanca, junto con la Cámara de Comercio de esta localidad.
Corriente cultural de dimensión global
La Escuela de Salamanca es una corriente renovadora del saber que transformó la teología, el derecho, la economía y la filosofía moral, sentando las bases de conceptos modernos que inspiran nuestras democracias contemporáneas, como los derechos humanos, el derecho internacional o la libertad de conciencia.
Francisco de Vitoria, Domingo de Soto o Francisco de Suárez fueron algunos representantes de este movimiento, que situó a Salamanca en el epicentro del debate global sobre la justicia, dignidad humana y organización política, en Europa y a nivel mundial.