La sala de exposiciones de Unicaja en Albacete acoge, hasta el próximo 29 de noviembre, la muestra ‘Salvador Victoria. Pensar el espacio. Una revisión antológica’. Un conjunto de unos sesenta lienzos, ‘superposiciones’, dibujos y estampas de uno de los grandes referentes de la abstracción española, que dan luz a una exposición organizada por la Diputación de Albacete, junto a la Fundación Antonio Pérez, de la Diputación de Cuenca, y el Museo Salvador Victoria, con la colaboración de Unicaja.
A la inauguración, celebrada este jueves, en la propia sala de Unicaja, asistieron el diputado provincial de Educación y Cultura, Miguel Zamora, acompañado por la subdirectora de la oficina principal de Unicaja en Albacete, Natalia García Caicoya; la conservadora de la sede de la Fundación Antonio Pérez en San Clemente, Mercedes de la Pola; la viuda del artista, Marie-Claire Decay Cartier; el comisario de la muestra, Alfonso de la Torre; y el director del Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora, Ricardo García.
Durante su intervención, Zamora ha reivindicado el valor de una exposición que, según ha señalado, trasciende su indiscutible calidad artística porque representa una manera muy concreta de entender la política cultural. “Albacete merece la mejor cultura, la mejor pintura, para poder ser expuesta y admirada por todo nuestro público”, ha afirmado, subrayando el empeño de la Diputación por acercar propuestas de primer nivel a la ciudadanía.
El diputado ha destacado que la excelencia artística debe estar al alcance de la gente y que la colaboración institucional es una herramienta fundamental para conseguirlo. Una voluntad que ha definido como parte de un “éxito colectivo” y que ha acompañado de un reconocimiento expreso al trabajo del Servicio de Educación y Cultura de la Diputación, a la Fundación Antonio Pérez y a Unicaja.
La Fundación Antonio Pérez ha tenido un papel fundamental en la recuperación y difusión de la obra de Salvador Victoria, y la exposición inaugurada en Albacete da continuidad a una relación iniciada hace años, según ha recordado Mercedes de la Pola, conservadora de la sede de San Clemente. Además, ha celebrado que parte de ese patrimonio pueda disfrutarse ahora en Albacete, destacando tanto la calidad de la sala como el valor de un convenio que permite compartir recursos y proyectos entre provincias.
Por parte de Unicaja, Natalia García Caicoya ha expresado la satisfacción de la entidad por poner este espacio a disposición de la ciudadanía y acoger una exposición que contribuye a “conectar a través del arte”, agradeciendo la colaboración de la Diputación de Albacete, la Diputación de Cuenca, la Fundación Antonio Pérez y las personas que han hecho posible la muestra.
Marie-Claire Decay Cartier, compañera de vida de Salvador Victoria y figura esencial en la conservación, investigación y difusión de su legado, se ha mostrado agradecida por la acogida recibida en Albacete. Asimismo, ha expresado su satisfacción por la coincidencia en la ciudad de otra exposición dedicada a uno de los amigos de su marido, el escultor José Luis Sánchez: “una de esas benditas sorpresas que te ofrece la vida de vez en cuando”.
También ha intervenido Ricardo García, director del Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora, quien ha puesto en valor la revisión antológica inaugurada en Albacete y ha recordado la labor que desarrolla desde 2003 el museo dedicado al pintor en su localidad natal, tanto en la conservación de su obra como en la programación de exposiciones temporales y otras actividades culturales.
Salvador Victoria a lo largo de su trayectoria artística
La exposición permite acercarse a un creador cuya trayectoria estuvo profundamente marcada por la búsqueda de libertad.
Nacido en Rubielos de Mora (Teruel) en 1928, Salvador Victoria formó parte de aquella generación de artistas españoles que, en plena dictadura, buscaron fuera de nuestras fronteras nuevos horizontes para la creación.
En 1956 se trasladó a París, donde permaneció hasta mediados de los años sesenta y entró en contacto con las corrientes artísticas que estaban transformando la pintura europea. A su regreso a España, su trayectoria quedó vinculada al ambiente de renovación que cristalizó en torno al Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca.
El comisario de la exposición, Alfonso de la Torre, ha explicado cómo esa evolución puede recorrerse en Albacete a través de diferentes capítulos: ‘Gestos’, correspondiente al periodo 1956-1965; ‘Monocromía’, de 1967 a 1970; ‘El círculo en majestad’, de 1969 a 1975; y ‘Ensoñaciones’, de 1986 a 1994.
Se suman los dibujos de su etapa parisina, agrupados bajo el título ‘Air de Paris’, algunos de ellos inéditos hasta fechas recientes, y una selección de su obra gráfica, junto a las denominadas ‘superposiciones’, composiciones geométricas de extraordinaria sensibilidad.
De la Torre ha destacado especialmente estas últimas, concebidas como una suerte de “puertas abiertas hacia el espacio, hacia la imaginación, hacia la conciencia” y ha situado la trayectoria de Victoria en el contexto de una generación que encontró en el arte una forma de superar los límites de la España de posguerra.
La muestra reúne pintura, dibujos, estampas y composiciones que permiten descubrir tanto la evolución artística de Victoria como la extraordinaria coherencia de su búsqueda personal.
Puede visitarse, hasta el 29 de noviembre, en la Sala de Exposiciones de Unicaja en Albacete. De martes a sábado, de 11.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.30h; y los domingos, de 11.00 a 14.00h.