El presidente de Unicaja, José Sevilla, participó este pasado martes, en la Bolsa de Madrid, en el coloquio 'La financiación de la nueva Europa. ¿Cómo fomentar el ahorro financiero a largo plazo?', organizado por el Instituto Español de Analistas, y que ha contado también con la intervención de David Jiménez-Blanco, presidente de BME Markets & Exchanges. Entre las principales conclusiones de este debate, destaca la idea de que Europa necesita reforzar su capacidad de inversión para financiar sus grandes retos de futuro: competitividad, autonomía estratégica, defensa, transición energética, innovación y adaptación al cambio demográfico.
Durante la sesión, José Sevilla ha subrayado que “el sector bancario valora de forma muy positiva el interés de Europa por impulsar un mercado de capitales único y más potente a través de la Unión de Ahorros e Inversiones”.
En su intervención, el presidente de Unicaja ha destacado el papel del sistema financiero en la financiación de la economía real y ha defendido la necesidad de avanzar en paralelo hacia la Unión Bancaria Europea para fomentar una mayor capacidad de inversión. “Más allá de la regulación, el desarrollo de un modelo de financiación con un mayor peso en los mercados de capitales requiere del impulso del ahorro a largo plazo en Europa”, ha añadido.
El encuentro ha sido inaugurado por la presidenta del Instituto Español de Analistas, Lola Solana, quien ha subrayado en su discurso de bienvenida que “Europa necesita transformar su elevada capacidad de ahorro en inversión productiva de largo plazo. Solo así podremos financiar los grandes retos de esta nueva etapa —competitividad, autonomía estratégica, defensa, transición energética, innovación y adaptación demográfica— sin depender exclusivamente de la inversión pública ni de capital procedente de otros mercados”.
Moderado por Francisco Uría, director de Estudios y Análisis del Instituto Español de Analistas, el coloquio ha abordado las medidas necesarias para desarrollar una economía europea con un mayor peso de los mercados de capitales, capaz de canalizar el ahorro financiero a largo plazo hacia empresas, infraestructuras y proyectos estratégicos. Los ponentes han coincidido en que los diagnósticos planteados por los informes Letta y Draghi han situado en el centro del debate europeo la urgencia de reforzar la competitividad, simplificar la regulación y superar la fragmentación del mercado interior.
Más inversión europea para una nueva etapa de crecimiento
El debate ha puesto de relieve que Europa afronta un volumen creciente de necesidades de financiación vinculadas a sus prioridades estratégicas. Defensa, transición energética y climática, digitalización, innovación, infraestructuras y envejecimiento demográfico exigirán movilizar recursos públicos y privados a gran escala. En este contexto, los expertos han subrayado que la inversión pública será necesaria, pero no suficiente, para responder a la dimensión de estos desafíos.
Por ello, los participantes defendieron la necesidad de fomentar el ahorro financiero europeo a largo plazo como complemento imprescindible a la inversión pública y a la financiación bancaria. A su juicio, Europa debe crear mejores condiciones para que el ahorro de los ciudadanos pueda contribuir de forma más eficaz al crecimiento, la innovación y la financiación de proyectos estratégicos dentro del propio continente.
La conversación también abordó los obstáculos que todavía dificultan la creación de un auténtico mercado único de capitales en Europa. La fragmentación regulatoria, fiscal y supervisora sigue limitando la capacidad de los mercados europeos para competir en escala, profundidad y liquidez con otros grandes mercados internacionales. Superar estas barreras, señalaron los expertos, será clave para reforzar la autonomía financiera europea y aumentar su capacidad de inversión.
En el caso español, el coloquio analizó también los elementos singulares del mercado nacional y el margen existente para fomentar una cultura financiera más orientada al largo plazo. Bancos y mercados de capitales, indicaron los ponentes, deben actuar de forma complementaria para diversificar las fuentes de financiación, ampliar las alternativas de inversión y reforzar la resiliencia de la economía.